El Mirador Independiente

Columna de opinión personal sobre temas políticos y sociales, de interés para la sociedad civil uruguaya interesada en el debate de ideas sin preconceptos ni ataduras partidarias. A partir de la definición del Presidente Vazquez en relación a los medios como actores políticos, éste pretende ser un espacio de libertad y respeto, porque ahora más que nunca la lucha es entre la libertad y el despotismo.

domingo, mayo 25, 2008

Si Dios es brasileño, el Nóbel puede ser uruguayo


En una charla de café con un amigo, muy amigo de los libros y gran conocedor de quienes los perpetran, me decía que no podríamos sorprendernos si la Honorable Academia Sueca se acordara de éste rincón del mundo y decidiera premiar al prócer de las letras nacionales Don Mario Benedetti. Ignorante por completo de los mecanismos utilizados para escoger los candidatos, pero a la luz de las opciones de los últimos años, parecería que mi amigo tiene bastantes elementos para pensar así.
Nuestro Benedetti tiene varias de las características que parecen ser más apreciadas por la Academia, lo que lo hace dueño de un impresionante currículum. Veamos algunos de esos elementos.
En primer lugar se trata de un octogenario, con problemas de salud y al final de su carrera, lo cual lo hace inofensivo para sus eventuales contrincantes. Es larga la lista de escritores que sólo fueron reconocidos cuando ya tenían la bandera a cuadros a la vista.
Se trata de un autodidacta, lo que le proporciona una pátina distinta, con el agregado de pertenecer a un país periférico, tanto geográfica como económica y culturalmente, lo que no parece afectar sus posibilidades teniendo en cuenta los últimos antecedentes.
Es además un escritor que ha desarrollado con la misma eficacia, y nunca mejor utilizado el término, en géneros por lo general enfrentados y hasta excluyentes como la poesía y la novelística. A lo largo del tiempo, tanto una como otra han sido postergadas y revalorizadas, siendo más escasos los que han dominado ambas disciplinas.
La creciente importancia del idioma de Cervantes a nivel mundial también juega a favor, más aún teniendo en cuenta hace ya años no es premiado un autor hispanohablante y mucho menos latinoamericano.
Por último y dejo a mi amigo fuera de ésta valoración, cuenta con un elemento que redondea todos los demás y sin cuya existencia éstos argumentos se tornarían irrelevantes: su consecuente militancia política de izquierda de raigambre soviética y su invariable apoyo a la cincuentenaria revolución-dictadura cubana. Para la mirada euro-centrista de la realidad, ésto se torna políticamente correcto siendo un insumo imprescindible en la consideración del candidato.
Siendo el que escribe nacido uruguayo al igual que el escriba, debería ser víctima de un inmediato ataque de chauvinismo y convertirme en un decidido militante a favor de causa tan noble, que vendría a hacer justicia con la producción literaria de una generación que se declaró ganadora moral de una discusión que el mundo ignoraba.
Lamentablemente no es así y lo es por varias razones. Entre ellas, las más importante, mi amor incondicional a la literatura en su estado más puro. Por esto mismo, leo muy poco Benedetti.